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Los polémicos muros de pago en los periódicos online. Pocos quieren pagar por informarse

Hace ya varias semanas que algunas cabeceras de noticias online en España están cambiando su modelo gratuito con publicidad a uno de pago.  Los periódicos de papel, aunque todavía tienen su público, representan un modelo obsoleto desde el momento que se pueden actualizar las noticias por internet. Comprar un periódico en el kiosko supone en muchos casos leer noticias incompletas. Ahora las ediciones en papel incluyen reportajes y extras que no puedes encontrar en las ediciones digitales gratuitas. Con todo, la tendencia sigue a la baja y los editores tienen que tirar de regalos con la compra de ediciones en papel y otro tipo de promociones.

Uno de los problemas en la transición de papel a digital es la publicidad. Páginas completas con solo anuncios o la sección de clasificados (servicios de compañía incluidos) han sido una fuente de ingresos importante que ha tenido que cambiar en la edición digital.  Los típicos banners en la parte superior o al costado fueron los primeros formatos utilizados por los periódicos. Con los años, al notar que los usuarios no hacían click, la publicidad online empezó a ser más intrusiva. Banners que tapan la navegación, vídeos que no desaparecen a no ser que los veas enteros o descubras donde está la X para quitarlos han convertido la experiencia del usuario en un infierno. Por supuesto que leer el periódico en papel es un placer comparado con hacerlo online, pero la gente ha preferido soportar estás tácticas durante años con tal de no pagar.

Las cabeceras tradicionales

Aparte de destrozar la experiencia de navegación, los periódicos tradicionales se encuentran con unos inesperados competidores. Diarios digitales online sin edición en papel y blogs. En España estos son los periódicos nacionales liderando las ventas en papel.

  • El País
  • ABC
  • Marca
  • As
  • El Mundo
  • La Vanguardia
  • 20 minutos (gratuito)

Aparte de los diarios regionales liderados por el grupo Vocento, en Internet han surgido varias iniciativas online.

  • El Confidencial
  • Libertad Digital
  • El Diario
  • Ok Diario
  • El Español
  • Público

Hay otros medios, pero sumado a los generalistas, estos son los más importantes.  Por lo tanto, vemos que hay una fuerte competencia en internet que antes no había en los kioskos. Por si esto no fuera poco, gracias a las redes sociales, los usuarios de una misma lengua, por ejemplo, el castellano, ha hecho que medios sudamericanos tengan audiencia en España y viceversa, especialmente cuando ha habido gran movimiento migratorio desde el otro lado del charco a España. Para reducir aun más el pastel, los medios internacionales, especialmente los escritos en inglés han captado gran audiencia gracias a internet, incluso por lectores no hablantes. Con herramientas de traducción automática como Google Translator o entendiendo con un nivel de ingles bajo medio, el lector se puede hacer una idea del titular y lo fundamental de la noticia.

Todo esto ha hecho que la calidad del periodismo haya bajado considerablemente. Demasiados medios contando lo mismo, al mismo tiempo. No hace falta más que ir a Twitter y esperar que haya una noticia de última hora. Si es internacional habrá más cobertura, pero con todo, aunque sea algo que pase en España, vemos una carrera contra reloj para ver quien publica el titular en Twitter en primer lugar.  Al usuario medio, le importa poco si es un periódico u otro. Hará click en el primer tuit que vea la noticia.

Periodismo de copia y pega

Debido a esto, mucha parte del periodismo se ha convertido en un copia y pega de una noticia. Los periódicos ya no necesitan pagar a corresponsales por toda España, Europa o el mundo. Basta con esperar a que un periódico internacional cuente la noticia para que otro la traduzca a su manera y cite la fuente. Si el becario es avispado, puede hacer una búsqueda en Google y en twitter encontrando posibles protagonistas de la noticia contando lo sucedido. Ahí solo tienen que hacer pantallazo del tuit y ya tienen en ocasiones algo adicional que no tiene el medio original.  Solo las grandes cabeceras tienen presupuesto para tener corresponsales internacionales, pero lo habitual es que se tire de agencias.

Ante esto, los periódicos han optado por competir en otras secciones que no sea la de noticias. Los artículos de opinión son muy valorados en los principales periódicos internacionales. Y aunque Harry el Sucio ya dijo que las opiniones son como lo culos, todo el mundo tiene uno, lo cierto es que este contenido es premium y un diferenciador para muchos lectores a la hora de pagar.

Por ejemplo en el New York Times, Washington Post o el  Wall Street Journal es habitual encontrar artículos escritos por políticos internacionales, presidentes de multinacionales, aparte de periodistas famosos. Estas secciones de opinión están gestionadas por diferentes entidades en las grandes cabeceras, y se diferencian de la sección de noticias. Esta separación no evita al final que muchos lectores compren uno u otro periódico por afinidad política.  Por ejemplo, El Diario de Ignacio Escolar está escorado a la izquierda y Libertad Digital de Jimenez Los Santos, escorado a la derecha.  Son periódicos enfocados a la opinión y noticias de corte política. Pero si lo que realmente quieres es informarte, ninguno de esos 2 periódicos son recomendables. ABC(Vocento) y El País (Prisa) tienen corresponsales en el extranjero y son una alternativa para tener algo de idea de lo que pasa fuera de España sin tener que recurrir a medios de habla inglesa.  Ya no hablo de si la calidad de la información es buena.  Ojo, Prisa y Vocento también tienen afinidades políticas muy conocidas al PSOE y al PP respectivamente, pero al menos ofrecen más variedad de noticias que otros diarios digitales enfocados en España y opinión.

Periodismo de clickbait

Con todo esto, durante años, en España y en otras partes del mundo, la prensa digital ha maleducado a los lectores dando algo que creían gratuito. Al ser gratis, no había exigencia, ni fidelidad. Las editoriales empezaron a ver como sus ingresos menguaban y los contratos publicitarios ya no eran tan buenos como hace años. Para retener lectores, las portadas se llenaban de noticias de titulares que no tenían nada que ver con la noticia, con temas polémicos o controvertidos solo por el hecho de llamar la atención. El llamado Clickbait. Ya no basta con dar la noticia el primero, hay que dar una noticia o un titular que cree ruido en las redes sociales. Mejor que hablen mal de ti a que no hablen. Esa ha sido la consigna y sigue siendo en gran parte de las cabeceras para obtener audiencia.

Todo cambia cuando de repente el lector se encuentra que, tras leer varios artículos, no puede leer más. Un mensaje le avisa que tiene que registrarse para seguir leyendo. Una vez registrado te piden además que si quieres leer más de 10 artículos tienes que pagar X euros al mes.  Ya solo el registro echa para atrás a gran parte del público, pero el segundo filtro, el de pasar por caja, es algo que no gusta. ¿Cómo vamos a pagar por las noticias si han sido gratis? Si solo hay publicidad, seguro que hacen mucho dinero.

Si en España y en otras partes la gente no paga por ver películas o escuchar música, pagar por leer noticias en internet que es de lo poco que ha sido gratis y “legal” desde hace años es complicado.

¿Quién tiene la culpa de esto? En gran parte los propios periódicos que no han sabido adaptarse a los modelos online. Por suerte poco a poco, grandes cabeceras como el New York Times que pasaron por el mismo proceso han habituado a sus lectores a pagar y a fidelizar. Actualmente cuenta con 5 millones de suscriptores que pagan una media de 15$ al mes. Si eres un lector internacional, el precio es de 8$ al mes para acceder a la edición digital sin limitaciones.

En España el último en hacerlo ha sido El País. Podrás leer de manera gratuita 10 artículos al mes y luego si quieres seguir leyendo tienes que pagar 10€ al mes. Hay trucos que te permitirán poder leer más artículos, pero, aunque eso es lo primero que intentarán hacer muchos usuarios, nosotros defendemos los modelos de pago. (Usamos El País como ejemplo porque ha sido el último en anunciarlo el pasado fin de semana, pero otros periódicos ya han dado el paso hace tiempo como El Español o los diarios del grupo Vocento)

Al igual que con los servicios de streaming, los usuarios también pueden plantearse pagar por más de 1 periódico.  Pagamos por Netflix, por Filmin, por Spotify, etc. Pero por lo general los periódicos son más caros que los servicios de streaming y solo accedemos a un portal, mientras que en los servicios de streaming podemos acceder a diferente contenido.

Aquí se plantea de tener un modelo similar, pero con noticias o periódicos. Este modelo se ha intentado en variedad de ocasiones y no ha funcionado. El usuario paga una tarifa plan al mes y tiene acceso a ciertos artículos de las cabeceras afiliadas.  Algunos van más allá y piden que por una tarifa plana puedas leer El Mundo, El País y el ABC. De momento no parece que veamos algo parecido. Por ejemplo, si tenemos un servicio que nos permita leer ciertos artículos, los diarios van a modificar el contenido de esos artículos de pago que puede se conviertan en los menos elaborados, ya que no querrán ser canibalizados por ese tipo de distribución. No le vas a dar al lector que paga solo paga por X artículo la misma calidad que al lector que te paga por todo.  Otro problema es que habrá artículos disponibles que no te interesen o no puedas acceder a los que realmente quieras. Para ello tendrían que dar la opción de elegir entre todas las secciones. Creo que no es lo mismo buscar una canción o una película, que buscar en un periódico un contenido concreto.  El modelo de pagar por artículo lo vi en una startup australiana que tuvo que cerrar y solo consiguieron meter a un par de periódicos locales. Cada artículo valía unos céntimos.

Defendemos que las grandes cabeceras cobren por dar noticias.  Luego el lector decidirá si ese dinero que invierte merece la pena en información de calidad y por supuesto, una navegación sin interrupciones que inviten a leer. De nada sirve cobrar y seguir viendo molestos anuncios y banners.

Apoya a Terraforming Media

Por último, los grandes medios han tenido que competir con bloggers y medios independientes. En nuestro caso, Terraforming Media, no tenemos publicidad, ni banners ni nada que estropee la experiencia de lectura. Tampoco cobramos por nuestro contenido, aunque si agradecemos que te suscribas o dones en nuestro patreon para que podamos seguir creciendo y crear contenido de calidad. Por ejemplo, hemos estado informando de las protestas en Hong Kong desde el primer momento, con reportajes, fotos exclusivas, podcast y vídeos en directo en Twitter, un trabajo por el que otros compañeros de medios conocidos cobraban un sueldo.  Sin querer desmejorar el trabajo de otros periodistas, creemos que hemos hecho una cobertura completa usando diferentes plataformas y formatos (Twitch, Twitter, Podcast y la web) para informar. Creemos que este tipo de periodismo freelance va a ser más común los próximos años y esta es nuestra apuesta. Te invitamos a que formes parte de ella. Apoya a Terraforming Media en Patreon.

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